sábado, 28 de febrero de 2009
Cosas que pasan... (¡2º semana!)
-Apo ha subido a su mago al nivel 57 en GPLP (aplaudir cuando lo leáis)
-Yo por mi parte, he subido un pala en Fumetas Dalammar al 86, el de Tarsys al 82.
-Un amigo, Ivan se ha unido a la party en ZulAdal (Mago, Fire)
-Apo trabaja en "la build" de Fuego-Escarcha PVP, suerte man.
-He subido el puto druida al 30 xD
-Quizá Lled venga a ZulAdal.
Y eso es todo, aparte en Fumetas han hecho una actualización de cuentas, cosa de la que mucha gente se ha quejado, pero bueno.
Aquí os dejo la notivia en fumetas:
http://www.fumetaswow.es/news.php
A ver si esta tarde tengo una guía para entrar a Fumetas :P
sábado, 21 de febrero de 2009
Historia Warcraft 1-6 La Guerra de los Ancestros
El irresponsable uso de la magia por parte de los Bien Nacidos, envió ondas de energía desde el Pozo de la Eternidad a través de la Gran Oscuridad del Más Allá. Las desordenadas ondas de energía fueron percibidas por terribles mentes alienígenas. Sargeras – el Gran Enemigo de toda vida, el Destructor de Mundos – percibió los poderes del Pozo y buscó el distante punto de origen. Espiando el primigenio mundo de Azeroth y sintiendo las energías ilimitadas del Pozo de la Eternidad, Sargeras fue consumido por un insaciable apetito. El gran dios oscuro resolvió destruir el joven mundo y reclaman sus energías para si mismo
Sargeras condujo a su vasta Legión Ardiente e hizo su camino hacia el inocente mundo de Azeroth. La Legión fue conformada por un millón de escandalosos demonios, recogidos de todos los rincones del universo, ansiosos por la conquista. Los tenientes de Sargeras, Archimonde el Profanador y Mannoroth el Destructor, prepararon sus infernales monstruos para el ataque. La Reina Azshara, obcecada por el terrible éxtasis mágico, cayó víctima del imparable poder de Sargeras, y le ofreció abrirle una entrada al mundo. Incluso sus Bien Nacidos, caídos bajo la inevitable corrupción mágica, convirtieron a Sargeras en su dios. Para demostrar su fidelidad a la Legión, los Bien Nacidos convencieron a su reina de abrir un portal mágico en el Pozo de la Eternidad.
Una vez que los preparativos estuvieron terminados, Sargeras comenzó su catastrófica invasión sobre Azeroth. El delgado velo que separa la realidad del mundo de las sombras finalmente fue roto. Los guerreros de la Legión Ardiente entraron en el mundo a través del Pozo de la Eternidad y comenzaron el asedio sobre las durmientes ciudades de los elfos nocturnos. Liderados por Archimonde y Mannoroth, la Legión marchó sobre las tierras de Kalimdor, dejando solo desolación y terror a su paso. Los brujos demoníacos Eredar invocaron a los Infernales, unos inmensos gigantes de piedra y fuego verde que cayeron del cielo en forma de meteoros sobre los templos. Una banda de ardientes y sanguinarios asesinos llamada la Guardia de la Perdición, dirigidos por el voraz Azzinoth, marchó sobre las tierras de Kalimdor, acabando con todo a su paso. Jaurías de salvajes Felhounds (sabuesos diabólicos) atacaron salvajemente sin oposición. Aunque los guerreros elfos defendieron su ancestral hogar, se vieron forzados a retroceder, pulgada a pulgada, ante el avance de la Legión.
Ante el terrible ataque, Malfurion Stormrage escapó para buscar ayuda para su gente. Su propio hermano gemelo, Illidan Stormrage, aunque no era parte de los Bien Nacidos, practicaba sus artes mágicas. Convenciendo a Illidan de olvidar su peligrosa obsesión, ambos escaparon al bosque para organizar la resistencia. La hermosa y joven sacerdotisa de la luna, Tyrande Whisperwind, se decidió a acompañarles en el nombre de Elune. Ambos hermanos profesaban un amor insaciable por la idealista sacerdotisa, pero el corazón de Tyrande suspiraba solamente por Malfurion. Illidan se sentía resentido por el naciente romance entre su hermano y Tyrande, pero su corazón roto no era nada comparado por el dolor que le producía su adicción a la magia. En efecto, el continuo contacto de Illidan con las magias arcanas del Pozo, lo había corrompido a tal punto de desarrollar en él la temible sed de magia que a su vez consumía a los Bien Nacidos. Illidan creyó que, utilizando las mismas energías malignas de los demonios contra ellos, podría lograr derrotarlos de una vez por todas, por lo cual él y algunos de sus seguidores más cercanos, formaron una secta secreta cuyo objetivo era erradicar a los demonios de Kalimdor. Estos guerreros, conocidos como los Cazadores de Demonios, se sacaban ritualmente los ojos, para de este modo, utilizar toda su energía mágica contra la Legión. Malfurion nunca le perdonaría esto, pero Illidan no combatiría por él: lo haría por amor a Tyrande.
Mientras tanto, Cenarius, quien se ocultaba en los sagrados Claros de la Luna en el distante Monte Hyjal, se comprometió a ayudar a los elfos nocturnos buscando a los ancestrales dragones y asegurándose su ayuda. Los dragones, liderados por la grandiosa Alexstrasza la Roja, atacaron desde el aire a los demonios y sus amos infernales. Cenarius mismo llamó a los espíritus de los bosques encantados, reclutando un ejército de Ancestros y Treants, los hombres-árbol, y los guió en un sorpresivo asalto sobre la Legión. Malfurion, Illidan y Tyrande, al mando de las fuerzas de los elfos, organizaron un valiente y feroz contraataque. El ágil y valiente Cazador de Demonios se habría paso a través de las fuerzas de la Legión, destrozando las filas de los demonios, mientras su cuerpo ardía en un incandescente aura mágica de fuego que había creado a su alrededor, dañando todo lo que tocaba. Fue así como se encontró cara a cara con el terrible Azzinoth, capitán de la Guardia de la Perdición, y una gran batalla se entabló entre ambos contendientes. Illidan, utilizando todos los poderes concebidos por su secta, logró derrotar a Azzinoth y se apoderó de sus espadas curvas, las cuales, con el transcurso del tiempo, logró dominar con tal habilidad, que se volvieron un rasgo distintivo de su personalidad y casi eran extensiones de sus brazos.
Las fuerzas aliadas a los elfos nocturnos convergieron sobre el templo de Azshara y el Pozo de la Eternidad. Conociendo la fuerza de sus nuevos aliados, Malfurion y sus colegas sabían que la Legión no sería derrotada solamente por la fuerza de las armas. Mientras la titánica batalla alrededor de la ciudad capital aumentaba, Azshara esperaba con ansiedad el arribo de Sargeras. El señor de la Legión preparaba su paso a través del Pozo de la Eternidad y su entrada en el mundo. Conforme su enorme sombra se acercaba a la superficie del Pozo, Azshara guió a los más poderosos de sus Bien Nacidos cerca de la superficie. Solamente enfocando sus poderes mágicos sobre el Pozo podrían abrir un portal lo suficientemente grande para que Sargeras penetrara. Mannoroth el Destructor en persona, el terrible Señor del Foso, General de los Ejércitos de la Legión, guardaba la entrada al Templo de Azshara. Cenarius invocó los altos poderes de los bosques y se enfrentó a Mannoroth, dándoles suficiente tiempo a Malfurion, Tyrande y sus guerreros de penetrar en el templo.
Mientras la batalla bramada sobre los ardientes campos de Kalimdor, un terrible evento volcaría la situación. Los detalles de tal evento se han perdido en el tiempo, pero es conocido que Neltharion, el Gran Dragón Negro de la Tierra, se volvió loco durante un crítico ataque de la Legión Ardiente. El empezó a lanzar flamas sin sentido y la ira hizo brotar su lado oscuro. Renombrándose asimismo Ala de la Muerte (Deathwing), el dragón traicionó a sus hermanos y dejó el campo de batalla. La traición sorpresiva de Neltharion fue tan destructiva que sus hermanos nunca se recobraron de ella. Avergonzada y aterrorizada, Alexstrazsa y los otros nobles dragones se vieron obligados a abandonar a sus aliados mortales. Malfurion y sus compañeros, ahora desesperanzados, temieron no sobrevivir el abandono de sus poderosos aliados.
Malfurion, convencido de que el Pozo de la Eternidad era el cordón umbilical que unía a los demonios con el mundo físico, insistía en que debía ser destruido. Sus compañeros elfos, conociendo que el Pozo era la fuente de su inmortalidad y sus poderes, se horrorizaron ante esta noción. Pero Tyrande creía en la teoría de Malfurion, y convenció a Cenarius y sus camaradas de atacar el templo de Azshara y encontrar el modo de destruir el Pozo para bien.
Historia Warcraft 1-5 El despertar del mundo y el Pozo de la Eternidad
Hace aproximadamente diez mil años antes de la Primera Guerra entre Orcos y Humanos, el mundo de Azeroth se constituía en un solo continente, rodeado por el mar. La masa de tierra, conocida como Kalimdor, era el hogar de un sinnúmero de razas y criaturas, todas luchando por sobrevivir sobre el salvaje mundo. En el oscuro centro del continente existía un misterioso lago de energías incandescentes. El lago, el cual más tarde sería llamado el Pozo de la Eternidad, era un verdadero corazón de magia y poder natural. Extrayendo sus energías desde la infinita Gran Oscuridad más allá del mundo, el Pozo actuaba como una fuente mística, enviando sus potentes energías a lo largo del mundo para que surgieran innumerables y maravillosas formas de vida.
Con el tiempo, una primitiva tribu de humanoides de costurmbres nocturnas precavidamente fue haciendo su camino hacia las riberas del lago encantado. Los nómadas humanoides, guiados por las extrañas energías del Pozo, construyeron sus hogares en las tranquilas riberas del lago. Con el tiempo, el cósmico poder del Pozo afectó a la tribu, haciéndola más fuerte, inteligente y virtualmente inmortal. La tribu adoptó el nombre Kaldorei, que significa “niños de las estrellas” en su lengua primitiva. Para celebrar su creciente sociedad, construyeron grandes palacios y templos alrededor del lago. Los Kaldorei, o ELFOS NOCTURNOS, como serían llamados más tarde, adoraban a Elune, la diosa de la Luna, y creían que ella dormía en la profundidad del Pozo durante las horas del día. Los tempranos sacerdotes elfos estudiaban el Pozo con insaciable curiosidad, tratando de conocer sus intangibles secretos y poderes. Conforme su sociedad crecía, los elfos nocturnos exploraban Kalimdor para desenvolver sus misterios. Las únicas criaturas que les dieron pausa fueron los ancestrales y poderosos dragones. Las grandes bestias a menudo se comportaban reclusivos, y los elfos nocturnos descubrieron que los dragones se habían constituido en los protectores del mundo, por lo que era mejor que sus secretos no fueran revelados. El Pozo de la Eternidad fue la llave del verdadero avance y conocimiento de los Kaldorei. Mientras estudiaban las poderosas energías del Pozo, los Kaldorei fueron imbuidos con su poder, volviéndose prácticamente inmortales e inmunes al paso de los años, por sobre todoas las criaturas de la tierra. Rápidamente aprendieron las energías del Pozo directamente. Habia comenzado el estudio de la magia arcana. Con el tiempo, la curiosidad de los elfos nocturnos los llevó a conocer a una serie de poderosas criaturas, pero la más interesante de todas fue CENARIUS, un poderoso semidios de los bosques primigenios. El valiente, noble y atrevido Cenarius se mostró complacido con los inquisitivos elfos nocturnos y ocupó una gran cantidad de tiempo en enseñarles acerca del mundo natural. Los tranquilos Kaldorei desarrollaron una fuerte empatía por los vivientes bosques de Kalimdor y el armonioso balance de la naturaleza. Algunos Kaldorei creían que el uso abusivo de las magia arcana del Pozo podrían traer serias consecuencias, pero sus precavidas palabras fueron ignoradas por el resto de sus hermanos, quienes habían penetrado profundamente en el estudio de la magia. Los grandes hechiceros y magos construyeron hermosas ciudades, elaboraron impresionantes artefactos mágicos, y apacentaron el mundo de acuerdo a sus propias necesidades. Una de las más poderosas de las hechiceras Kaldorei se llamaba Aszhara, una mujer altatmente dotada que ansiaba el conocimiento de la magia arcana mucho más que cualquier otra criatura viva. Su conocimiento llegó a ser tan basto, que eventualmente los Kaldorei la coronaron como Reina de Kalimdor, y un inmenso y vetusto palacio le fue construido en las orillas del Pozo de la Eternidad. Con el paso de las eras, la civilización de los elfos nocturnos se expandió territorial y culturalmente. Sus templos, caminos y lugares de estudio se expandieron por el oscuro continente. Azshara, la hermosa y generosa reina de los elfos nocturnos escogió a sus servidores favoritos para sus enjoyados salones. Sus servidores, conocidos como los Quel´dorei o “Bien Nacidos” (Highborne), fueron dotados de todo poder y se creyeron mejores que el resto de sus hermanos. Su líder, Dath’Remar, fue nombrado alto concejal de la reina y rápidamente se hizo con el control político de a nación. Aunque la Reina Azshara era igualmente amada por todo el pueblo, los Bien Nacidos eran secretamente envidiados por el resto de los elfos nocturnos. Aún así, los Bien Nacidos empezaron a venerar a su reina como una diosa, y llamaron “la encarnación misma de Elune”. Esto los llevó a tener serias disputas con las sacerdotisas de la diosa Elune, cuyo templo se levantaba en las afueras de los sagrados Claros de la Luna, cerca del Santuario de Cenarius, y en especial, con la joven e impulsiva Alta Sacerdotisa, Tyrande Whisperwind. Imitando la curiosidad de los sacerdotes sobre el Pozo de la Eternidad, Azshara ordenó a los Bien Nacidos desentrañar sus secretos y revelar su verdadero propósito sobre el mundo. Los Bien Nacidos se sumergieron en su trabajo y estudiaron el Pozo concienzudamente. Con el tiempo desarrollaron la habilidad de manipular y controlar las cósmicas energías del Pozo. Conforme sus experimentos progresaban, los Bien Nacidos descubrieron que podían usar sus nuevos poderes para crear o destruir a su placer. Los ignorantes Bien Nacidos habían descubierto la magia primitiva y estaban resueltos a dedicarse exclusivamente a desenvolver sus misterios. Sin pensar que la magia podía ser peligrosa si no se usaba responsablemente, Azshara y sus Bien Nacidos empezaron a practicar sus encantos con evidente abandono. Cenarius y muchos de los letrados elfos nocturnos advirtieron que solamente calamidades podrían resultar si se jugaba con las claramente volátiles artes de la magia. Eventualmente, Azshara y sus seguidores continuaron expandiendo sus crecientes poderes. Conforme sus poderes crecían, un cambio distintivo empezó a ocurrir en Azshara y los Bien Nacidos. La clase alta comenzó a tornarse cruel y despreciativa con sus compañeros elfos nocturnos. Una oscura palidez cubrió la anterior belleza de Azshara. Ella comenzó a apartarse de sus amados súbditos y rechazar la interacción con cualquiera que no fueran sus sacerdotes Bien Nacidos. Esta terrible comunión tendría un terrible precio que pagar. Un joven erudito llamado Malfurion Stormrage, quien había ocupado mucho de su tiempo en estudiar las primitivas artes del druidismo junto a Cenarius, comenzó a sospechar que un terrible poder había corrompido a los Bien Nacidos y a su amada reina. Aunque no podía concebir de donde provenía este mal, sabía que las vidas de los elfos nocturnos cambiarían para siempre...
lunes, 16 de febrero de 2009
ZulAdal Server Blizzlike 2.4.3
De momento, no tiene lag (aunque a apo dice que le da un poco) y tampoco se cae mucho (por no decir casi nada). Usa ArcEmu y es TOTALMENTE blizzlike.
Rates: 3x/3x/3x y los fines de semana, 6x/6x/6x y hay gente de sobra para jugar agusto :)
http://www.zuladal.com/
En fin, promete mucho, a ver si es capaz de darlo :)
domingo, 15 de febrero de 2009
Cosas que pasan...
-Nos fuimos de GPLP a WoWTales.
-De WoWTales (por lag y caidas) a Reinos Iberos.
-Y de Reinos Iberos (por caidas) a Bajarnoselwrathofthelichkingparaverotrosservers Custom Server [?].
-Seguimos en fumetas, y tras arduos esfuerzos he subido al paladín al 80 (weee)
-Me he metido a Priest, un trauma épico.
-Ozu se ha cambiado de sexo [?] xD
1º semana, resumen 8-15/02/2009
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/guia-paladin-reprension.html
al día siguiente, Ozumas nos trajo un vídeo en fumetas WoW (Dalammar) en el cuál se veía como luchaba en la arena junto a su amigo Raizor.
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/video-paladin-shockadin-arena.html
Un par de días después, entramos a WoWTales, un server privado que prometía mucho...
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/wow-tales.html
Y ahora, me ha dado por ir subiendo la historia del World of Warcraft
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/historia-warcraft-1-1-los-titanes-y-la.html
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/historia-warcraft-1-2-sargeras-y-la.html
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/historia-warcraft-1-3-los-dioses.html
http://uzone-wow.blogspot.com/2009/02/historia-warcraft-1-4-el-encargo-de-los.html
Historia Warcraft 1-4 El encargo de los Dragones Alados
Satisfechos de que el pequeño mundo estuviera ordenado y su trabajo concluido, los Titanes se prepararon para abandonar Azeroth. Sin embargo, antes de partir, encargaron a las especies más grandes del mundo con la misión de proteger Kalimdor contra cualquier fuerza que amenazara su perfecta tranquilidad. En esa época había muchos dragones voladores. Entonces ellos escogieron a cinco de los más poderosos para dominar a sus hermanos y apacentar el mundo. Los grandes miembros del Panteón les dieron una porción de su poder a cada uno de los líderes de los dragones. Los majestuosos dragones serían conocidos como los Grandes Aspectos. Aman'Thul, el Alto Padre del Panteón, otorgó parte de su poder cósmico sobre el gigantesco dragón de bronce, Nozdormu, para que protegiera el tiempo y las inconmensurables vías del destino. El estoico y honorable Nozdormu sería conocido como el Único Imperecedero. Eonar, el Titán patrón de toda vida, dio parte de su poder a Alexstrasza la Roja, la Protectora de la Vida, cuya misión sería salvaguardar toda vida que creciera en el mundo. Por su suprema visión e ilimitada compasión por todas las cosas vivas Alexstrasza fue coronada como Reina de los Dragones y se le dio dominio sobre toda su especie. Eonar también bendijo a la pequeña hermana de Alexstrasza, la luminosa dragona verde Ysera, con una porción de la influencia sobre la Naturaleza. Ysera caería en un trance eterno, y sería conocida como La Soñadora, velando por los salvajes bosques del mundo desde su verde reino, El Sueño Esmeralda. Norgannon, el Titán protector y maestro de las artes mágicas, le dio al dragón azul, Malygos, una porción de su vasto poder. Desde ese momento, Malygos sería conocido como el Tejedor de Hechizos, el guardián de la magia arcana oculta. Khaz'goroth, el Titán forjador del mundo, le dio parte de su vasto poder al poderoso dragón negro, Neltharion, conocido como el Guardián de la Tierra, y se le dio dominio sobre la tierra y los profundos lugares del mundo. El controlaría la fuerza del mundo y sería el gran soporte de Alexstrasza. Con estos poderes, los Cinco Aspectos se encargarían de la defensa del mundo en la ausencia de los Titanes. Con los Dragones preparados para salvaguardar su creación, los Titanes dejaron atrás Azeroth para siempre. Desafortunadamente, pasaría muy poco tiempo antes de que Sargeras conociera al pequeño mundo recién nacido.
sábado, 14 de febrero de 2009
Historia Warcraft 1-3 Los Dioses Antiguos y el Ordenamiento de Azeroth
Sin conocer la misión destructiva de Sargeras sobre sus incontables trabajos, los Titanes continuaron moviéndose de mundo en mundo, dando forma y ordenando cada planeta como ellos creían. A lo largo de sus viajes repararon en un pequeño mundo al cual sus habitantes llamarían más tarde Azeroth. Cuando los Titanes hicieron su camino sobre la primitiva tierra, encontraron un número de hostiles “principios elementales”, que serían conocidos únicamente como los Dioses Antiguos, quienes querían echar a los Titanes de su mundo.
El Panteón, molesto por la inclinación de los Dioses Antiguos a hacer el mal, entabló una guerra contra los Elementales y sus oscuros maestros. Los ejércitos de los Dioses Antiguos eran dirigidos por cuatro poderosos lugartenientes: Ragnaros el Señor del Fuego, Therazane la Madre Roca, Al’Akir el Señor del Viento y Neptulon el Cazador de las Mareas (Los Cuatro Elementos). Sus caóticas fuerzas avanzaban por la faz de la tierra y chocaban con los colosales Titanes. Aunque los Elementales eran poderosos más allá de toda compresión mortal, sus fuerzas combinadas no pudieron detener a los poderosos Titanes. Uno por uno, Los Cuatro Elementos fueron cayendo y sus fuerzas fueron dispersadas. El Panteón asedió las ciudadelas de los Dioses Antiguos y encerraron a los cuatro malvados dioses bajo la superficie de la tierra. Sin los Dioses Antiguos para conducir sus iracundos espíritus sobre el mundo físico, los elementales pasaron a un plano abismal, donde ellos se contendrían uno al otro por toda la eternidad. Con la partida de los elementales, la Naturaleza se calmó y el mundo entró en una pacífica armonía. Los Titanes observaron que la lucha había sido contenida e iniciaron su trabajo. Crearon un número de razas para que les ayudaran a modelar el mundo. De las profundidades de las cavernas rocosas surgieron los Titánides, creados de la piedra viva. Para retirar los océanos y sacar la tierra firme, los Titanes crearon los inmensos pero gentiles Gigantes del Mar. Por muchas edades los Titanes modelaron la tierra, hasta que se formó un perfecto continente. En el centro del continente, crearon un lago de centelleantes energías primordiales. El lago, que sería llamado EL POZO DE LA ETERNIDAD, sería una fuente de vida para el mundo. Sus potentes energías conmoverían las raíces del mundo y la vida emergería sobre el fértil suelo. Con el tiempo, plantas, árboles y criaturas de toda especie empezarían a conquistar el continente. Cuando llegó el día final de sus labores, los Titanes nombraron al continente KALIMDOR, “La tierra de la eterna luz de las estrellas”.
Historia Warcraft 1-2 Sargeras y la Traición
Con el paso del tiempo, las entidades demoníacas encontraron la forma de penetrar en los mundos de los Titanes desde el Torbellino del Vacío, y el Panteón eligió a sus más grandes guerreros, Sargeras, para actuar como primera línea de defensa. El noble gigante de bronce bruñido, Sargeras, cumplió con sus deberes por interminables milenios, buscando y destruyendo demonios donde quiera que los encontrara. A través de los eones, Sargeras encontró dos poderosas razas demoníacas, ambas con ambición de ganar poder y dominio sobre el universo físico. Los Eredar, una insidiosa raza de hechiceros diabólicos, usaron sus embrujos mágicos para invadir y esclavizar un número de mundos. Las razas indígenas de estos mundos mutaron por los poderes malévolos de los Eredar y se volvieron demonios ellos mismos. Aunque los cercanamente ilimitados poderes de Sargeras eran más que suficientes para derrotar a los viles Eredar, el gigante encontró muchos problemas para detener la corrupción y envilecimiento de las criaturas. Incapaz de soportar tanta depravación, el gran Titán empezó caer en una gran depresión. A pesar de su creciente insatisfacción, Sargeras arrasó del Universo a los brujos atrapándolos en una esquina del Torbellino. Mientras su confusión y miseria se profundizaban, Sargeras se vio forzado a combatir otro grupo que intentaba romper el orden de los Titanes: los Nathrezim. Esta oscura raza de demonios-vampiro (también conocidos como Señores del Terror) conquistó un número de mundos poblados poseyendo a sus habitantes y volviéndolos hacia la sombra. Los nefastos y esquemáticos señores del terror tornaban a las naciones unas contra otras manipulándolas dentro de un odio irracional y perverso. Sargeras derrotó a los Nathrezim fácilmente, pero su corrupción lo afectó profundamente. Con sus sentidos obcecados y desesperados, Sargeras perdió toda conciencia no solo de su misión, sino también de la visión de los Titanes de un universo ordenado. Eventualmente, empezó a creer que el concepto de un universo ordenado era inútil, y que el caos y la depravación eran los únicos absolutos del oscuro y solitario universo. Sus compañeros Titanes trataron de persuadirlo de su error y calmar sus iracundas emociones, pero él había interpretado sus más optimistas creencias como desilusiones inútiles. Abandonando sus filas para siempre, Sargeras salió en busca de su propio lugar en el Universo. Aunque el Panteón lamentó profundamente su partida, los Titanes jamás pudieron predecir que tan lejos llegaría su hermano perdido. Con el tiempo, la locura de Sargeras habría consumido sus últimos vestigios de su valioso espíritu, creyendo que los Titanes eran los responsables del fracaso de la creación. Decidido, finalmente, a deshacer sus trabajos en todo el universo, decidió conformar un ejército imparable que consumiría al universo físico. Eventualmente la forma titánica de Sargeras se fue distorsionando por la corrupción que plagaba su una vez noble corazón. Sus ojos, cabello y barba eructaron en fuego, y su piel metálica broncínea se abrió revelando su nueva forma de odio infinito. En su furia, Sargeras liberó de sus prisiones a los Eredar y los Nathrezim. Estas astutas criaturas se postraron ante la vasta ira el oscuro Titán y ofrecieron servirle en cualquiera de sus maliciosos caminos. De las filas de los poderosos Eredar, Sargeras eligió dos campeones para comandar su demoníaco ejército de destrucción. Kil´jaeden el Embaucador fue elegido para escoger a las más oscuras razas del universo y reclutarlas dentro de las filas de Sargeras. El segundo campeón, Archimonde el Profanador, fue elegido para dirigir los enormes ejércitos en la batalla contra cualquiera de los que osaran resistir los deseos del Titán. El primer movimiento de Kil´jaeden fue esclavizar a los vampíricos señores del terror bajo su terrible poder. Los señores del terror le servirían como sus agentes personales en el universo, y ellos placenteramente localizarían razas primitivas para que su maestro las corrompiera y las exterminara. El primero entre los señores del terror era Tichondrius el Oscuro, quien servía a Kil´jaeden como el perfecto soldado y llevaría la ardiente voluntad de Sargeras a todas las oscuras esquinas del universo. El poderoso Archimonde también escogió temibles agentes para sí mismo. Llamando a los maléficos señores del foso y su barbárico líder, Mannoroth el Destructor, Archimonde esperaba establecer una élite luchadora que acabaría con cualquier creación de vida. Una vez que Sargeras vio que sus ejércitos fueron amasados y listos para seguir sus mandatos, lanzó sus coléricas fuerzas en la vastedad de la Gran Oscuridad. El bautizó a su creciente ejército como la LEGION ARDIENTE. Hasta la fecha, no está claro cuántos mundos han sido consumidos y quemados por la insana cruzada ardiente alrededor del universo.
Perfil de Admin: Tetsu
Clase: Majyutsushi (Mage)/Warrior
Raza: Humano/Draenei
- Toca pelotas hasta la muerte -
Biografía:
Hará ya mucho tiempo, iba yo solitario por internet, y encontré SHN (SpriHackNet) una vieja web de Hack Roms, a los cuales al momento me enganche y comencé a instruirme para poder hacerlos. En el pequeño y fastuoso mundo de los Hack Roms conocí a mucha gente (sigo en contacto con la mayoría de ellos) como: Zark, Demix, Ozumas, Sigma, Raff, Numus e incluso Baro...
Después pasó el tiempo y yo al ver que los Hack Roms se habían convertido en un nido de Tools para hackear decidí abandonarlos y dedicarme a otras cosas. Corrió el tiempo sin mayor preocupación que estar hablando por MSN con los amigos hasta que un día cuando fui a la casa de mis amigos Moi y Andres estaban enganchados a un MMORPG llamado WoW. Eran dos semanas antes de semana santa, y como no tenia nada que hacer, decidí meterme a jugar, pues parecía divertido.
Fui jugando y pillando le el gustillo al juego, que si digo la verdad, al empezar me parecía malo, aunque cuando fui jugando vi que era bastante bueno. Y en esto que estaba yo jugando, cuando pensé: »¿Por qué no engancho a mis amigos del MSN?« y así pensé el plan para engancharlos. Con algunos fue difícil, ya que eran unos cabezas duras (Zark, Lled), otros vinieron casi al instante de decírselo (Demix), y otros que ya habían jugando antes volvieron (Ozumas). Así se formo el pequeño grupo de juego, del cual actualmente mucho o poco jugamos todos (Lled y Zark son los que juegan una vez al año).
Entraron todos a GPLP (el Server en el que jugaban Moi y Andres). Y ahí fue pasando el tiempo. Yo como siempre he sido de tomarme las cosas con calma y exprimir el juego al maximo, estaba al nivel 30 o por ahí cuando otros como el Moi estaban ya al 70 y el Andres, Zark, Lled cerca del 60.
Con arduo esfuerzo creé a mi Mago Draenei, Tetsu, él cual se las dio de aventurero y exploró mas mundo que la mayoria de personas en tan bajos niveles (en parte por culpa de eso no subía...).
Luego Demix y Ozumas se fueron a Fumetas, al cual yo no fui, y en consecuencia, me quedé solo y aburrido, así que abandoné temporalmente el WoW (Zark y Lled lo habían 'dejado' un poco antes también.).
Dejé correr el tiempo, y me dediqué a otras cosas: por ejemplo volví a hacer Hack Roms, por un CORTO periodo de tiempo. El reloj corría incesante y volví a dejar los Hacks, y eso me llevó a pensar en otra afición. Ese fue el momento en el que la escritura llegó a mi vida. Tsukihime y Fate/Stay Night, dos novelas visuales, llegaron a mí a través de internet. Al principio no me importaban mucho, solo estaba probando Fate porque había oído hablar a Blaze muy bien de ella (aunque él hablaba del Anime). Gracias a esa tontería y con mi aburrimiento intensificándose exponencialmente me puse a leer Fate/Stay Night mas seriamente, lo cual me llevó a la conclusión de que era la PUTA POLLA, era lo mejor que había leído en mi vida. Por un casual de la vida, en el primer cuarto de la primera ruta de Fate, decidí tomar un break y ver el Anime completo, lo cual me dejó sin ganas de Fate por un tiempo (el final me dejó secuelas graves de lo falso que era). Y entonces fue cuando cogí el Tsukihime y comencé a leerlo. A primera vista pensé que sería malo, ya que no tenía el aspecto del Fate, pero cuando comencé a leerlo vi que era una joya de esas que se encuentran poco hoy en día, una historia increíble y una narración que te caes para atrás de eficaz. Al principio iba lento, pero luego... como una moto, le pegué el vicio al Tsukihime apartir de la segunda ruta (Primero me pase la de Ciel, que fue la que mas disfruté, y luego me dio el mono intenso y no paré hasta pasarme las otras cuatro rutas en un tiempo menor al que había tardado en pasarme la ruta de Ciel). Dejé correr el tiempo y antes de darme cuenta me había leído el Fate/Stay Night hasta la ruta UBW (la que había hasta ese momento traducida) y el Tsukihime completo. Entonces fue cuando decidí aprender japones (con consecuencias fallidas, como se puede ver).
El tiempo voló mientras yo ansioso esperaba la ruta Heaven's Feel del Fate. Y cuando por fin salio... en tres dias me la había pasado. Entonces fue cuando decidí lo que haría desde ese momento. Me hice escritor, decidí que la mejor forma de liberar mi imaginación es escribir.
Dejando los Random Facts de mi vida a un lado y centrándonos en el WoW, pues por un día de navidad, estando yo aburrido, miré en el hueco que hay al lado del monitor (un hueco con unas cuantas cajas de DVDs almacenadas) y vi una caja negra. La saqué y miré dentro y vi mis discos del WoW y el Burning y pensé: La ostia, podría jugar ahora en navidad para pasar el rato. Y así fue como pasó, pero el mono me entro con ganas y cuando pasaron las vacaciones decidí seguir con el WoW.
Cuando Demix volvió a aparecer por el MSN lo volví a enganchar al WoW, y como el 'kaki' había perdido su contraseña y su cuenta... pues le tocó hacerse otra, y yo como soy buena persona, decidí hacerme un personaje para ir con él.
Cuando íbamos por el nivel 36 y estábamos en Tuercespina, después de un empalamiento horda, él me dijo lo de WoW-Tales, y yo asentí a la pregunta de cambiarnos de server. Abandonando a mi espalda a un Mago nivel 47 y un Guerrero nivel 36...
Esa es una biografía por encima de mi vida hasta ahora.
Gustos:
Escribir
Leer, pero solo si es una cosa buena (y eso que yo escribo fatal...)
El mundo de Type Moon
Reírme
Odios:
Todos los que me ganan en el WoW
Mi propia escritura (la considero malísima)
Los brujos (ademas de tener al demonio se atreven a decir que su job es mas difícil que el de mago... »Una mierda pa'su boca«)
A Ozumas (¿Y quien no...?)